Cultivo de tejidos vegetales in vitro

La biotecnología vegetal hace posible que los proyectos agropecuarios tengan mas realce y despunte a la hora de ejecutarlos, ahora vamos a entender sobre el establecimiento del cultivo de tejidos vegetales in vitro.

El termino cultivo de tejidos es muy amplio y tiene numerosos objetivos, dependiendo de la orientación que se quiera dar al laboratorio. La técnica de cultivo de tejidos in vitro es muy heterogénea mediante las cuales un explante, que no es mas que la parte separada de un vegetal, por ejemplo un trozo de hoja, tejido, etc., se cultiva asépticamente en un medio de composición química definida, para luego incubarla en a condiciones ambientales controladas.

La separación del explante y las operaciones relacionadas con su incubación in vitro, dependerá en gran medida del tipo de explante y del sistema de cultivo in vitro que se emplee, basándose desde luego en los objetivos que se persigan. Para el establecimiento de cultivo de tejidos, se deben analizar aspectos importantes tales como: el explante, la sepsia, los medios de cultivo y las condiciones ambientales de incubación.

EL EXPLANTE
Durante el proceso de establecimiento de cultivo de tejidos, la selección del explante apropiado constituye el primer paso a tomar. Esta elección se basa en el objetivo perseguido y la especie vegetal a usar.

El explante es la parte de la planta a partir del cual se inicia el cultivo.

Dependiendo de la especie y si las condiciones ambientales que se proporcionan al explante son adecuados uno de ellos podría proporcionar cienos de plantas. El tamaño del explante varía desde los 0.1 mm hasta piezas de tallo de 5 cm o más. Los explantes pueden ser meristemos, puntas de brotes, tallos, anteras, flores, hojas, embriones, semillas, raíces y yemas.

Si en el laboratorio se planifica obtener plantas provenientes de callos, los explantes obtenidos anteriormente son muy útiles, ya que cualquier explante con células nucleares son muy útiles para obtener callos.

Existentes especies que no responden adecuadamente a la formación de callos, en estos casos habrá que buscar las alternativas de órganos aptos para que funcione el sistema. En algunas dicotiledóneas por ejemplo, se puede usar semillas germinadas que estén en el pleno crecimiento. Afortunadamente, una gran mayoría de especies vegetales responden al modelo establecido en tabaco en su característica de permitir el uso de gran variedad de explantes.

Estos ejemplos muestran que cada especie tiene una respuesta diferente al cultivo de tejidos, lo que esta relacionado al tipo de explante. En cuanto a la especie, se debe tomar en cuenta la variación genética, pues el genotipo de la planta dentro de una especie es determinante para el éxito del proceso. Se ha observado que bajo las mismas condiciones ambientales y con el mismo explante, la respuesta de distintas variedades es diferente.

Si se encuentra estos problemas de genotipo, pequeños cambios de la concentración del medio de cultivo o reguladores de crecimiento, puede ser suficiente para solucionar el problema. Las respuestas de la los explantes pueden variar significativamente con el estado de desarrollo y edad de los mismos. Si se trabaja con especies leñosas, es importante usar explantes provenientes de plantas jóvenes u otras partes de las mismas en pleno desarrollo. En algunas especies, como el maní o la arveja la regeneración de las plantas a partir de hojas esta limitada al uso de plantas muy jóvenes.

Con relación al tamaño del explante se puede mencionar que cuanto mas grande sea hay mayores posibilidades de proliferación de callos, aunque ello permita una alta heterogeneidad ola contaminación con microrganismos, existentes un tamaño mínimo y máximo del explante (0.1 mm – 5 cm), tamaños por debajo de lo mínimo, no produce proliferación de callos u otras respuestas que posibiliten la formación de una nueva planta o clon



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