Riego y Drenaje

Algo que hay que tener en mente a la hora de implementar nuestros proyectos agropecuarios es la disponibilidad de agua y de un adecuado drenaje, para desarrollar alguna producto de la amplia gama del mundo de la horticultura.

Los cultivos hortícolas necesitan grandes cantidades de agua las hortalizas están formadas por un 90 % de agua, el rendimiento de la cosecha depende principalmente de la disponibilidad de agua en el suelo.

El agua es fundamental para la formación de azucares y para mantener a las células en buenas condiciones.
Es la encargada del transporte de los elementos nutritivos y de las sustancias elaboradas en la planta representando además, el reactivo principal en muchos procesos fisiológicos fundamentales. De la ella depende, también la turgencia de las células y por consiguiente, la de la planta.

La mayor parte del agua absorbida de las raíces es evaporada de las hojas en el proceso de transpiración. Solo el 5% de agua queda retenida en los tejidos o el proceso de transpiración esta directamente relacionada con la temperatura del ambiente.

El agua evaporada por las hojas es remplazada por el H2O que vuelve a entrara por el sistema radicular y en esta absorción se incorpora los elementos minerales que se encuentran en el suelo cuando la intensidad de la transpiración es superior a la absorción radicular, se produce un déficit de agua en el interior de la planta que influye negativamente en el crecimiento y, por tanto en el rendimiento.

Los efectos que se derivan de este desequilibrio varían con la intensidad y la duración del llamado estrés hídrico y además con el estado de desarrollo de la planta o un intenso estrés hídrico, aunque de corta duración, puede reducir el crecimiento mas que un estrés hídrico moderado pero de la larga duración, esto resulta muy perjudicial cuando se produce en estados muy delicados de la planta como la etapa de floración, la inducción floral o la diferencia de yemas.

La marchites de la planta es consecuencia de un estrés hídrico prolongado o de alta intensidad, en la cual la planta pierde agua, y con ello rigidez, otro factor que aumenta la transpiración de las plantas son los movimientos de aire.

La aportación de agua el terreno es el método mas efectivo para satisfacer las necesidades de agua de los cultivos, y esto se realiza mediante el riego.

Los cultivos necesitan agua en cantidades adecuadas para poder sobrevivir y producir. Las plantas están constituidas del 90 % y agua, en condiciones normales 1 mts2 de vegetación transpira 1,5 litros de agua al día lo que equivale decir que 1 hectárea de cultivo puede transpirar 55 m3 de agua al día


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